En Moncalvillo hay mucho tiempo libre, por lo que sus gentes tienen varias maneras para pasar el rato, entre ellas, algunas tradiciones mas antiguas junto a las nuevas. Además, desde hace unos años, con la creación de la Asociación Cultural "La Calvilla", el pueblo se ha beneficiado de varias de sus actividades explicadas en su página web(www.iespana.es/lacalvilla).
JUEGOS TRADICIONALES
Las Cartas en Moncalvillo:
Los juegos de cartas son una muy buena opción de ocio en un pueblo rural como éste. La Brisca, el Mús, la Pocha, entre muchos otros juegos, se utilizan para divertirse o para hacer apuestas en los ratos de tiempo libre.
La Asociación Cultural "La Calvilla" de Moncalvillo presta su local para que los mayores, después de las comidas o en las frías tardes de invierno, utilicen sus mesas y sillas para jugar durante toda la tarde a las cartas.
Otro sitio de "culto" de las cartas es el bar. Mientras se toman algo, los hombres sobretodo, juegan a juegos como el Mús, donde apuestan y se entretienen. Y mientras tanto, los más jóvenes juegan en su interior a la Pocha, juego largo e incansable en que cada uno de ellos hacen sus apuestas para acabar consiguiendo la mayor puntuación.
El ayuntamiento, junto a la Asociación, organiza cada año varios torneos en los que se compite y se reciben premios.
Pero las cartas tienen también su protagonismo en las casas de sus habitantes, ya que és uno de los recursos más utilizados para pasarlo bien en las tardes lluviosas.
Las Tabas:
Las tabas eran unos huesos extraídos de las rodillas de las ovejas y corderos.
Para jugar se necesitaban tres tabas, era un juego para dos personas y para poder realizarlo se tenía que estar sentado.
Esos pequeños huesos tenían tres caras y cada una, una puntuación diferente. Se tenía que lanzar una al aire y mientras tanto girar las tabas del suelo hasta la puntuación más alta, todo esto antes de que cayera del aire la taba lanzada.
Ganaba aquel jugador que hubiese obtenido la mayor puntuación.
El Marro:
En este juego podían participar a partir de cuatro jugadores.
Consistía en que dos personas iban juntas de la mano y debían corren tras los otros jugadores para poder pillarlos. El jugador atrapado se debía unir a ellos y seguir atrapando hasta acabar con todos.
El hilorio:
En una parte del pueblo se hacía una hoguera, llamada "hilorio". Allí las señoras se ponían cerca del fuego a hilar ( enrollaban hilo de lana y hacían ovillos, llamados "copos" ), con una rueca y un uso.
Otras mujeres hacían calcetines, etc.
Y mientras tanto los niños jugaban a este juego que consistía en cantar:
-"¡A las cabras mochas! ¡Que en el monte están! ¿En que te viniste? ¡En el pan que tu me diste! ¿Y lo que te di? ¡Yo me lo comí! ¿Y lo que sobró? ¡El perrito de las cabras se lo comió! ¿En quién?"
Ahora señalaban a una persona y el que cantaba y el elegido tenían que bailar cantando:
-"A la pita y pon, a la pita y pon, si tu tienes ventana, yo tengo balcón".
Luego lo repetía otro y así sucesivamente.
Tejerilla:
Juego para más de cuatro jugadores.
Uno de los jugadores corría para atrapar a los otros y cuando pillaba a alguien, este debía agacharse y el otro subirse a su espalda y gritar: "¡Tejerilla, punzón o jugué!. Una vez eso cantado bajaba a tierra y el de abajo era ahora el que corría para atrapar a los demás.
Esto se iba repitiendo sucesivamente.
Corrales con gallarones y gállaras:
Este juego era uno de los entretenimientos de los más pequeños del pueblo.
Consistía en construir unos corralitos con piedras y dentro se introducían los frutos de los robles ( gállaras y gallarones ) intentando reproducir con la imaginación, vacas y ovejas.
Deportes
El Fútbol en Moncalvillo:
El deporte rey en España tiene en Moncalvillo una pequeña pero gran afición.
Los moncalvillenses viven este deporte en su campo de fútbol, "El Cantón", situado a unos tres kilómetros del núcleo de población, y enclavado entre las montañas y el río Ciruelos.
El pueblo tiene su propio equipo de fútbol, el Moncalvillo CF, que participa cada año en el Trofeo de la Diputación de Burgos, que aún no han llegado a ganar, aunque si el trofeo a la deportividad.
El equipo esta formado por los jóvenes y no tan jóvenes del pueblo, que en los días de partido visten con orgullo la elástica amarilla y negra de su equipo.
Los habitantes de Moncalvillo se desplazan al Cantón andando para darse un paseo o en coche, aunque en invierno esto último se hace difícil por las crecidas del río.
El ciclismo: Amachimbra
La afición por la bicicleta en Moncalvillo esta desde hace años. Todo niño ha aprendido a dar pedales en la plaza, el cascajar, san Roque, o las eras.
Desde hace unos años se han abierto barreras y con la bicicleta se ha recorrido la Sierra de la Demanda en su mayoría, buena parte de la geografía burgalesa y soriana y se ha participado en muchas rutas de regiones limítrofes. Durante una semana del verano de 2004, cinco ciclistas de Moncalvillo cruzaron Los Alpes en una bella y dura aventura.
Bajo la premisa de disfrutar dando pedales, en septiembre del 2004 se convocó la 1a Amachimbrada, en la que participaron 22 ciclistas del pueblo y alrededores. Como tuvo gran éxito, el 2005 se repitió, en una edición con más de 70 kilómetros fuera del asfalto.
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